Miedo a ser padre IV

Por dos horas cruzamos caminos imposibles hasta llegar a un pueblo en las alturas de Cajamarca. Unas 200 personas nos habían esperado toda la mañana y parte de la tarde sentadas o acostadas en una pequeña montaña, tejiendo o conversando o rasgando el pasto sin prisa. El frío nos entraba en el cuerpo como balas. … Sigue leyendo Miedo a ser padre IV