Cuando papá es el preferido

Ocurrió intermitentemente entre el año 1 y 2 de Catalina y era sencillamente maravilloso: sentir que sus ojos estaban enteramente para mí, que buscaba más mis brazos, que lloraba nada más al verme caminar a la puerta. ¿Que acaso, siendo padre, tu hija te prefiera por sobre ese GIGANTE que es MAMÁ, no te ha producido, aunque fuese apenas por un instante, un delicioso trance de placer?

Duró poco y ahora, nada de nada. Pero tengo un amigo a quien su hijo suele buscarlo más que a mamá, que grita como nadie cada vez que él se va. En este caso, parece ocurrir al revés: que la intermitencia es con mamá. Y es, quizá, una situación extraña, pero que se da. ¿Por qué?

Antes de responder esa pregunta, la psicóloga infantil Maribel Gámez -en un artículo de El Mundo- explica que primero hay que eliminar ciertas ideas preconcebidas: que los hijos deben querer a su madre más que a nadie o que ellas tienen que sentir un amor incondicional por el niño apenas este nace.

“Hay mujeres que son muy buenos padres y hombres que son muy buenas madres”, sostiene la experta. Por ejemplo, cuando mamá trabaja y no pasa tanto tiempo con su hijo y el padre sí, y en consecuencia el pequeño siente más apego con el segundo. Son estos tiempos, estos tiempos en que las cosas, felizmente, cambian, y los padres queremos involucrarnos cada vez más, y sin temor, en la crianza.

Preferir a otro no tiene que ver con el amor, aunque una situación así pueda desencadenar en ellas una especie de shock. Incluso, hay madres que frente al desapego reaccionan con “miedo al rechazo o al abandono”. “A veces, detrás de ese rechazo, puede haber un niño que echa de menos o que está enfadado”, finaliza Gámez.

Sea como fuere, el amor de un hijo, venga en la dosis que venga, siempre debe ser bienvenida, valorada y retribuida y, sobre todo, sin generar aquel viejo y conocido chantaje emocional del “¡Ya no me quieres!”. Esto solo generaría en él sentimientos de miedo o culpa.

Recuerdo que yo podía sentirme triste y alejarme al no sentir que mi hija me buscaba. Tremendo error que, para nuestra buena suerte, ya no cometo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s