El colegio y la temida adaptación: consejos de papá

El primer año de mi hija en el colegio empieza la semana entrante. Confieso que me entra un poco de ansiedad pensar en ello. ¿Será fácil para ella adaptarse a esta nueva etapa? ¿Le será sencillo hacer amigos, conectar con el nuevo salón, con la nueva dinámica de clases? ¿Será fácil para mí?
Mis recuerdos de adaptación no son buenos: volver a clases era sencillamente angustiante y los primeros meses sufría y lloraba mucho. Algo de eso me ha quedado ahora que pienso en Catalina. Aunque claro, ahí está la idea que siempre procuro repetirme: no necesariamente lo que ha ocurrido contigo se lo heredas a tus hijos.
He leído algunos artículos sobre cómo hacer más llevadera la adaptación para los chicos y aquí hago un pequeño resumen que espero les sirva (yo trataré de ponerlo en práctica desde mañana mismo):
  1. Transmitir al niño una actitud positiva y de confianza en esta nueva etapa les servirá para entrar evitando situaciones traumáticas. Para ello, sirve contarles cómo fueron nuestros años de escuela, cómo nos adaptamos nosotros y, en buena cuenta, todo lo que a él le sirva como experiencia.
  2. No anticipar mucho el regreso al colegio, pues genera ansiedad innecesaria. Recordemos que los niños no tienen un real concepto del tiempo.
  3. Leer antes de dormir un cuento relacionado con el colegio puede ayudarlos a conectar con las situaciones y la vida en este espacio. Además, casi todos nos dejan siempre una gran lección.
  4. No empecemos las mañanas con prisa. Es importante que respetemos el tiempo que pasábamos con ellos antes del cole (desayuno, cambiada, etc.) para que el cambio no sea tan abrupto.
  5. La puntualidad los ordena: llevarlos y recogerlos a una hora determinada los lleva a tener la seguridad de que hay una rutina que papá o mamá cumplen siempre. Así, olvidan la ansiedad y esa natural incertidumbre de pensar que no estaremos allí para ellos.
  6. Si los primeros días quiere llevar un juguete o un objeto que lo tranquilice, déjalo. Recuerda que es un proceso y debemos generarle comodidad para que se adapte.
  7. Que las lágrimas no te detengan. Los profesores están listos para intervenir cuando nuestro hijo o hija empiecen a llorar al vernos partir, así que no sirve de nada si abortamos nuestra salida o los reconfortamos demasiado. Un beso y una despedida segura nos ayudarán mucho.
Como les dije, mi cabeza flota entre la ansiedad y las ganas que tengo de que mi pequeña disfrute esta etapa de aprendizaje y maduración. Voy a esforzarme mucho. ¡Allá vamos!
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Publicado en: Tips

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